¿Cómo están transformando la IA y la nube la conectividad de los data centers?
La Inteligencia Artificial es quizás el tema de mayor actualidad. La nube viene desarrollándose desde hace algunos años, pero la IA tuvo un boom que maximizó la demanda de recursos en los centros de datos y generó una transformación importante en la industria.
La conectividad ha tenido que adaptarse a nuevos requerimientos, porque ahora tenemos una mayor densidad de conexiones. La infraestructura física debe concentrar una gran cantidad de conexiones en el menor espacio posible.
Entonces, tanto en requerimientos de espacio como de velocidad, tenemos una industria que se ha venido transformando y hoy es un tema principal tanto para equipos pasivos como activos.
¿Está preparada la infraestructura actual para soportar las cargas de IA?
Depende del país. En Latinoamérica hay mercados que han ido adaptándose a estas nuevas exigencias tecnológicas y otros que van un poco más atrasados. Tampoco todos los países se han convertido en núcleos de producción de sistemas que corren sobre Inteligencia Artificial.
Chile, Brasil, México y Colombia, entre otros, son economías donde la industria de centros de datos tiene mayor madurez y ha avanzado a la par de los nuevos requerimientos de equipos activos y pasivos. Pero estas adecuaciones no involucran solamente las conexiones físicas; también implican requerimientos de enfriamiento y espacio físico, que han sido parte de los grandes desafíos de la industria para adaptarse a la IA.
¿Qué nuevas exigencias están surgiendo en las redes de los data centers?
Hoy necesitamos medios físicos de muy baja latencia y gran ancho de banda. En ese escenario, la fibra óptica es realmente el líder para conexiones físicas de muy alta velocidad, gran capacidad y muy poca pérdida.
Estas no son tecnologías nuevas; ya existían, pero ahora están siendo adoptadas mucho más ampliamente dentro de los centros de datos. En cuanto a infraestructura pasiva, la fibra óptica es hoy el protagonista principal para soportar estos nuevos servicios.
¿Cómo debe evolucionar el diseño frente a mayores densidades, energía y refrigeración?
El diseño es el pilar fundamental para una correcta operación y tiene que ir muy de la mano con el cumplimiento de los estándares. Existe un ciclo de evolución entre el diseño, la construcción y la operación de los centros de datos, y ese diseño ha tenido que evolucionar junto con la conectividad y las nuevas necesidades de infraestructura.
Hoy los diseñadores deben considerar una mayor cantidad de conexiones en espacios más reducidos, además de mayores requerimientos de carga eléctrica y térmica para soportar estas nuevas densidades. Por eso, un diseño adecuado es uno de los protagonistas principales al construir centros de datos preparados para las exigencias de la Inteligencia Artificial.
¿Cómo se posicionan Chile y Latinoamérica frente a estos requerimientos?
Chile se posiciona muy bien. Hoy es uno de los protagonistas regionales en la adopción de centros de datos, con empresas multinacionales que ven al país como un sitio adecuado para el crecimiento de esta industria. Lo vemos con Google y otros importantes players que están invirtiendo e implementando centros de datos de nueva generación.
Desde BICSI buscamos promover buenas prácticas en el diseño y la instalación de sistemas de infraestructura pasiva. También proyectamos realizar actividades próximamente en Chile que nos permitan conectar con profesionales interesados en capacitarse y certificarse, promoviendo diseños e implementaciones basados en esquemas neutrales y en el cumplimiento de estándares.

¿Qué importancia tienen hoy los estándares y las buenas prácticas?
El estándar es el lenguaje universal de las buenas prácticas y del cumplimiento, por lo tanto, es un componente vital. Diseñar un data center cumpliendo estándares permite que sea escalable y también más predecible frente a los riesgos y la recuperación ante fallas.
Además, nos entrega métodos de comparación auditables y medibles bajo los mismos parámetros, algo especialmente relevante para una industria que opera bajo esquemas internacionales. Muchas de las empresas que están invirtiendo hoy en Chile vienen del extranjero y traen exigencias de cumplimiento de estándares que ya aplican en otros mercados. Chile no debería quedarse atrás.
El mensaje de BICSI es precisamente impulsar la educación, el profesionalismo, la capacitación y la adopción de estándares. Necesitamos que profesionales y empresas mantengan sus conocimientos actualizados y lleven esas buenas prácticas al trabajo diario para construir una industria más sólida, predecible y confiable.
¿Para qué deberían prepararse las organizaciones en los próximos años?
Las organizaciones deben prepararse para adoptar los cambios de manera más rápida. Muchas veces existen tiempos largos para medir una inversión, proyectarla y luego ejecutar un proyecto, pero hoy vivimos en un mundo de mucha inmediatez digital.
Esa inmediatez exige que quienes proveen servicios de telecomunicaciones, hosting o data centers respondan rápidamente para mantenerse vigentes. Esto significa inversiones, diseños, ejecución y operación contra el reloj, pero con la menor cantidad de riesgos de caída posible.
El futuro nos exigirá respuestas más rápidas para llevar servicios a los usuarios finales. Las empresas deben prepararse financiera y técnicamente, contar con profesionales capacitados y políticas de cumplimiento de estándares que sean medibles y acordes a la realidad de cada país.
Además, la evolución de la Inteligencia Artificial está llegando a otros ámbitos, como los edificios inteligentes, la automatización y las redes sostenibles. Allí también veremos infraestructura conectada mediante fibra óptica, sensores e Internet de las Cosas, buscando no solo mayor eficiencia operativa, sino también seguridad, confort y un menor consumo energético.