Enzo Picero, Director Ejecutivo de Grupo ZGH: “La resiliencia no se construye solo con tecnología; se construye con preparación, experiencia y mejora continua”

La continuidad operacional exige mucho más que respaldos o infraestructura redundante. Requiere estrategias probadas, equipos preparados y una visión que integre tecnología, procesos y personas para garantizar la recuperación del negocio ante cualquier contingencia. En un escenario donde la disponibilidad es crítica, la resiliencia se ha convertido en una capacidad estratégica para las organizaciones. Con más de 15 años de experiencia en infraestructura crítica, alta disponibilidad y continuidad operacional, Grupo ZGH comparte su visión sobre los desafíos que hoy enfrentan las empresas para fortalecer su resiliencia digital.
Mario Peralta, Gerente de Administración y Finanzas; Enzo Picero, Director Ejecutivo; Roberto Alvarado, Gerente de TI; todos de Grupo ZGH.

¿Qué tan preparadas están hoy las empresas para enfrentar una falla crítica?

La verdadera pregunta hoy ya no es si una organización sufrirá una interrupción operacional, sino cuándo ocurrirá y qué tan preparada estará para responder.

Durante más de 15 años trabajando en continuidad operacional hemos visto un avance en la madurez tecnológica. No obstante, muchas organizaciones aún cuentan con planes de continuidad operacional (BCP) y recuperación ante desastres (DRP) que nunca han sido validados mediante ejercicios periódicos. Ante una contingencia suelen aparecer problemas como respaldos que no pueden restaurarse o tiempos de recuperación incompatibles con la operación del negocio.

En Grupo ZGH creemos que un plan de continuidad solo tiene valor cuando ha sido probado en escenarios reales. La resiliencia no se construye únicamente con tecnología; se construye con preparación, experiencia y mejora continua.

¿Por qué los respaldos tradicionales ya no son suficientes?

El respaldo hoy representa solo una parte de la solución. La conversación ya no gira únicamente en torno a disponer de copias de seguridad, sino a si estas permiten recuperar la operación dentro de los tiempos que el negocio necesita. Un respaldo técnicamente correcto puede ser insuficiente si su restauración demora varios días y la organización requiere volver a operar en pocas horas.

Por eso cobran especial importancia el RTO (Recovery Time Objective), que define cuánto tiempo puede permanecer detenido un servicio, y el RPO (Recovery Point Objective), que determina cuánta información es aceptable perder. Ambos deben responder a las necesidades del negocio antes que a criterios TI. Otro aspecto crítico es la ubicación de los respaldos. Si permanecen en el mismo sitio donde opera la infraestructura productiva, una falla mayor puede comprometer también la recuperación.

En Grupo ZGH abordamos este desafío mediante una infraestructura multisitio distribuida en distintos data centers del país, permitiendo que organizaciones de diversos tamaños accedan a niveles de continuidad operacional antes reservados para grandes corporaciones.

¿Cuáles son los errores más frecuentes al diseñar una estrategia de continuidad?

Uno de estos es asumir que un documento equivale a una capacidad operacional. Con frecuencia encontramos estrategias bien diseñadas que nunca han sido ejecutadas en condiciones reales. Cuando ocurre una contingencia aparecen dependencias desconocidas, procedimientos que no fueron considerados o tiempos de recuperación muy distintos a los planificados.

También es habitual concentrar los esfuerzos en la infraestructura y dejar en segundo plano a las personas y los procesos. Todos deben trabajar bajo un mismo plan.

A esto se suma una escasa inversión en prevención. Detectar una anomalía en sus primeras etapas puede evitar una interrupción mayor. Por ello, en Grupo ZGH complementamos nuestra infraestructura con servicios como NOCaaS 24×7, que permiten monitorear permanentemente las plataformas y anticipar incidentes antes de que afecten la operación.

¿Qué rol cumplen la nube, la automatización y la replicación?

Se han transformado en pilares fundamentales de la continuidad operacional, pero su implementación debe responder a los objetivos del negocio y no solo a criterios tecnológicos.

Migrar servicios a la nube no garantiza por sí solo una mayor resiliencia. Lo importante es definir dónde reside la información, cuáles serán los tiempos efectivos de recuperación y cómo responderá la infraestructura ante distintos escenarios de contingencia.

Si bien hoy es posible replicar información prácticamente en cualquier lugar, la estrategia adecuada dependerá del equilibrio entre disponibilidad, latencia, costos y objetivos de recuperación.

En Grupo ZGH combinamos infraestructura local, automatización, replicación entre múltiples sitios y monitoreo permanente para asegurar que las organizaciones puedan recuperar su operación dentro de los tiempos comprometidos.

Grupo ZGH

¿Cómo se diferencia Grupo ZGH y qué buscan hoy las empresas en un socio estratégico?

Hoy las organizaciones buscan un socio que comprenda el impacto que una interrupción tecnológica puede generar sobre su operación, sus clientes y sus resultados. Valoran especialmente la experiencia, la capacidad de respuesta, la cercanía técnica, la flexibilidad y la posibilidad de evolucionar sus plataformas a medida que crecen sus necesidades.

En ese escenario, Grupo ZGH se diferencia por una estrategia basada en soluciones multisite, donde aplicaciones, infraestructura y datos pueden operar o recuperarse desde distintos data centers interconectados, eliminando la dependencia de un único punto de falla. Combinamos una red multisitio, operación 24×7, monitoreo permanente, automatización y una amplia experiencia gestionando plataformas donde la disponibilidad es un requisito esencial para el negocio.

Sin embargo, la diferencia no está solo en la infraestructura, sino en la preparación. Cada estrategia considera procedimientos definidos, tiempos de recuperación establecidos y ejercicios periódicos que validan su funcionamiento. Con más de 15 años dedicados a infraestructura crítica, alta disponibilidad y continuidad operacional, buscamos acompañar a las organizaciones antes, durante y después de cualquier contingencia, ayudándolas a reducir riesgos y fortalecer su resiliencia digital.

¿Cómo evolucionará la resiliencia digital en los próximos años?

La resiliencia digital exigirá cada vez más preparación, monitoreo permanente, equipos multidisciplinarios y experiencia para responder eficazmente frente a escenarios reales. Estas capacidades serán cada vez más relevantes en un escenario donde la resiliencia dejará de ser un proyecto tecnológico para convertirse en una capacidad estratégica del negocio.

Veremos arquitecturas cada vez más distribuidas, mayores niveles de automatización, recuperación orquestada mediante IA y una integración más estrecha entre continuidad operacional, ciberseguridad y gestión de riesgos. Las organizaciones ya no solo deberán demostrar que cuentan con planes de continuidad, sino también acreditar que funcionan mediante pruebas periódicas, indicadores objetivos y procesos de mejora continua. Y la IA también tendrá un rol cada vez más relevante en la detección temprana de anomalías, la automatización de respuestas y el análisis predictivo. Sin embargo, más allá de la evolución tecnológica, la resiliencia seguirá dependiendo de las personas, la preparación y la experiencia. Las organizaciones que marcarán la diferencia serán aquellas capaces de recuperarse con rapidez, aprender de cada incidente y mantener la continuidad de su negocio incluso frente a escenarios imprevistos.

© Copyright 2026 Editora Microbyte Ltda.