Los días de reducción de jornada son el beneficio no financiero más importante para los profesionales, ubicándose en el segundo lugar del ranking general con un 41%, solo por detrás de los bonos en dinero (77%), indican datos de la consultora global de soluciones de talento y negocios Robert Half. No obstante, la reducción de la jornada de trabajo se ubica recién en el octavo lugar de los beneficios laborales que las empresas ofrecen actualmente, lo que evidencia una brecha entre las expectativas de los trabajadores y la oferta de los empleadores.
Esta desconexión llama a las empresas a revisar su portafolio de beneficios laborales, considerando la relevancia que los trabajadores le otorgan al equilibrio entre la vida profesional y personal. Es llamativo que el segundo beneficio más valorado no se encuentre entre los más ofrecidos por las organizaciones.
Trabajo y vida privada: el anhelado equilibrio
Si bien la flexibilidad se ha posicionado como un elemento esencial de la propuesta de valor para el empleado, aún queda camino por recorrer para que se consolide plenamente. Más allá de los desarrollos legales que se encuentran en curso, como la Ley de 40 Horas en Chile, la discusión sobre el acceso a más tiempo libre, ya sea a través de descansos programados o bancos de horas, sigue vigente.
“Es importante recordar que las expectativas de los profesionales están evolucionando hacia una visión más integral del trabajo, que va más allá de la compensación e incorpora el bienestar, el tiempo personal y el equilibrio”, destaca Caio Arnaes, director asociado de Robert Half Chile.
Para Arnaes, la importancia de estos factores también puede ser una señal de presiones subyacentes, como la intensidad de la carga laboral y otras insatisfacciones, que pueden repercutir directamente en el bienestar de los colaboradores y en el desarrollo de los negocios.
Las empresas, tanto grandes organizaciones como Pymes, enfrentan en este escenario una presión creciente por mantenerse atractivas, algo clave para la retención de talento, ofreciendo beneficios laborales más acordes con las aspiraciones de los profesionales, pero que al mismo tiempo sean sostenibles para el negocio.
“Para competir en un mercado cada vez más dinámico, es fundamental que las empresas revisen con frecuencia su portafolio de beneficios y consideren cuáles pueden jugar un rol relevante en la retención, el compromiso y la reducción de la rotación voluntaria”, finaliza el director asociado de Robert Half Chile.



