Con el propósito de tener un mejor acceso a tecnologías actuales, la Pontificia Universidad Católica (PUC), a través de su Laboratorio de Arqueología Digital (LAD-UC), firmó un acuerdo con Esri Chile y el Centro de Inteligencia Artificial (CENIA) que impulsará futuras investigaciones y el cuidado del patrimonio arqueológico empleando Inteligencia Artificial (IA) o modelaciones 3D, entre otras.
El proyecto, basado en los exitosos trabajos digitales que hoy se utilizan en las ruinas de Pompeya, en Italia, tendrá un año de duración, prorrogable por períodos sucesivos, y permitirá unir la ciencia con las más modernas herramientas digitales.
Según explicó Mauricio Loyola, gerente del sector Impacto y Comunidad de Esri Chile, se pretende crear una base de trabajo en equipo que sirva de ejemplo para cuidar y mostrar la arqueología del país a todo el mundo.
El plan considera tres grandes metas para este año: desarrollar un portal web que permita contar con un centro de datos en la nube que guarde y muestre los mapas y hallazgos a la comunidad; operar la Inteligencia Artificial, utilizando drones y satélites para mirar el norte del país. La idea es que la IA ayude a descubrir secretos ocultos en los geoglifos, como el Gigante de Tarapacá. Y, en tercer lugar, desarrollar modelos en 3D, para, por ejemplo, reconstruir digitalmente la antigua cuenca de Tagua Tagua, en la Región de O’Higgins, para apreciar con la mayor fidelidad posible cómo era el paisaje hace miles de años.
Víctor Méndez, coordinador del LAD UC, aseguró que la tecnología ayuda a entender mejor y de forma certera a las sociedades del pasado, mientras que Francisca Gil, investigadora de Cenia, destacó que la IA puede detectar patrones difíciles de encontrar para el ojo humano.



