La infraestructura open source puede ayudar a los gobiernos a mitigar riesgos en la era de la IA

Especialistas de Red Hat explican cómo el avance de la inteligencia artificial aumenta la necesidad de mecanismos que garanticen transparencia, trazabilidad y gobernanza de la información en el sector público.

Los gobiernos están invirtiendo cada vez más en la adopción de inteligencia artificial para gestionar grandes volúmenes de datos, ofrecer nuevos servicios y transformar la relación con los ciudadanos. Una investigación de Gartner realizada entre CIOs gubernamentales de distintos países reveló que el 74% ya ha implementado o planea implementar IA en los próximos 12 meses, con especial interés en el uso de GenAI (78%) y agentes de IA (49%). Sin embargo, este crecimiento también plantea desafíos relacionados con la confianza, la seguridad y la integridad de la información.

Gilson Magalhães, vicepresidente y general manager para América Latina en Red Hat.

Otro estudio de Gartner indicó que, para 2028, el 40% de las organizaciones gubernamentales establecerán estructuras dedicadas de TrustOps (Operaciones de Confianza) para combatir amenazas asociadas con deepfakes, falsificaciones de identidad digital y campañas de desinformación. Ello ayuda a identificar y corregir problemas en tiempo real, protegiendo datos y procesos críticos, lo que permite una mayor transparencia, cumplimiento normativo y verificación criptográfica de sistemas y software.

Para preservar la confiabilidad y la credibilidad de las organizaciones públicas, invertir en una infraestructura digital robusta será fundamental. “Estamos entrando en una etapa en la que la confianza se convierte en un requisito para cualquier estrategia tecnológica. En el caso de la IA, no basta con tener acceso a los datos o a los modelos; es necesario garantizar la procedencia de la información, la integridad de los procesos y la trazabilidad de las decisiones. Es en este contexto donde los principios del open source cobran relevancia”, afirma Gilson Magalhães, vicepresidente y general manager para América Latina en Red Hat.

Un modelo operativo abierto y escalable

La lógica detrás de esta visión reside en la propia naturaleza del código abierto. Las plataformas open source ofrecen una mayor transparencia sobre cómo se desarrollan, actualizan y auditan las aplicaciones. Para los gobiernos, esta característica puede resultar decisiva, ya que facilita la adopción de controles de gobernanza, reduce los riesgos de dependencia tecnológica y fortalece la capacidad de validación por parte de distintos actores del ecosistema.

Especialmente en América Latina, el uso de tecnologías open source para construir un modelo operativo abierto, seguro y escalable en la era de la IA será esencial. De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), aunque la inteligencia artificial ya es una prioridad para la mayoría de los gobiernos, su adopción sigue produciéndose de forma fragmentada. En un análisis de 200 casos de uso de IA en 11 funciones gubernamentales, la entidad identificó riesgos operativos, éticos o relacionados con la confianza pública en todas las iniciativas evaluadas.

“La discusión sobre la IA en el sector público está directamente vinculada con la soberanía digital. Los gobiernos necesitan libertad para elegir tecnologías, preservar el control sobre sus datos y evitar dependencias excesivas de plataformas propietarias”, destaca Andrea Castellanos, sales manager para Chile en Red Hat.

Gracias al uso de tecnologías open source, estas organizaciones pueden mejorar la eficiencia operativa mediante la estandarización de la infraestructura, la expansión de la automatización, la gestión eficiente de entornos híbridos y la optimización continua de las operaciones basadas en datos. “Las plataformas abiertas ofrecen una base consistente para el desarrollo y la implementación de iniciativas de IA, garantizando interoperabilidad, gobernanza y un mayor control sobre los datos estratégicos”, explica Thiago Araki, director sénior de tecnología para América Latina en Red Hat.

Los beneficios de este enfoque ya pueden observarse en distintas organizaciones de América Latina. El Ministerio Público del Estado de Rondônia (MPRO), en Brasil, es un ejemplo. La institución encontró en Red Hat OpenShift el camino para modernizar la gestión de su infraestructura sin necesidad de reescribir el código de sistemas heredados. Actualmente trabaja en la consolidación de su estrategia de IA mediante la adopción de Red Hat OpenShift AI, lo que le permitirá gestionar el ciclo de vida completo de proyectos de machine learning y fortalecer sus capacidades de IA con mayor escalabilidad y gobernanza.

Otro ejemplo proviene de México, donde el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) transformó una infraestructura obsoleta en un modelo eficiente basado en microservicios con Red Hat OpenShift. La modernización no solo redujo los tiempos de implementación de semanas a días, sino que también ayudó a garantizar la estabilidad de servicios críticos y a preparar a la institución para la adopción de IA. Actualmente, el IMSS trabaja en la integración de un asistente virtual para apoyar a los médicos en la consulta de información de pacientes, con resultados previstos para 2027.

Gobernanza y seguridad desde el origen

Sin embargo, la confianza también está relacionada con la manera en que las aplicaciones se desarrollan, distribuyen y mantienen a lo largo del tiempo. Por eso, la seguridad debe estar presente desde las primeras etapas del ciclo de desarrollo.

Este enfoque incluye prácticas de automatización, validación continua, firma criptográfica de artefactos, monitoreo permanente de vulnerabilidades e integración de capacidades de seguridad directamente en los flujos de trabajo de IA. “La automatización desempeña un papel fundamental en este proceso porque reduce la exposición a errores humanos, acelera la aplicación de políticas de seguridad y garantiza consistencia operativa a gran escala. En entornos gubernamentales, esta capacidad se vuelve aún más estratégica”, explica Daniel Romero, gerente sénior de automatización para América Latina en Red Hat.

En un mundo con agentes inteligentes activos, donde los contenidos pueden generarse artificialmente, las identidades pueden ser simuladas y las decisiones pueden automatizarse, la confianza se convierte en un activo estratégico para los gobiernos. Y construir esa confianza dependerá cada vez más de la infraestructura que sustenta la innovación. El desafío ya no es únicamente ampliar el uso de la tecnología, sino garantizar que opere de manera transparente, auditable y segura.

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