Dentro del mercado tecnológico ya no basta con saber programar o dominar herramientas digitales, pues el verdadero factor diferenciador lo están marcando las habilidades blandas. De acuerdo con Mathilde Cordier-Hüni, fundadora de ADA For Solutions y socia de Kabeli, la exigencia de estas competencias aumentó un 18% en las ofertas laborales en comparación con el año pasado.
La ejecutiva explica que las empresas “ya no contratan solo por el conocimiento técnico, sino que premian a quienes demuestran liderazgo, comunicación efectiva y capacidad de adaptación, con más opciones de carrera interna y una mayor retención”.
La tendencia es clara, pues nueve de cada 10 ofertas TI ya incluyen requisitos de habilidades blandas, cifra que ubica a nuestro país por sobre el promedio regional (siete de cada 10) y da cuenta de la presión local por agilizar la digitalización.
El control de estas habilidades puede representar aumentos que oscilan entre $250.000 y $800.000 en el ingreso promedio, mientras que en posiciones ejecutivas el incremento supera el millón de pesos.
Según Cordier-Hüni, la habilidad más valorada es la Comunicación Efectiva, provocando diferencias salariales que van desde $300.000 hasta más de $1.000.000 por mes en perfiles senior.
“No se trata solo de hablar bien: se trata de transmitir ideas complejas con claridad, adaptar el mensaje según la audiencia y generar confianza en clientes, equipos y directivos”, asevera la experta.
Entre los cargos tecnológicos que más requieren del dominio de habilidades blandas se encuentran los siguientes:
- Líderes de Proyecto TI: coordinación de equipos multidisciplinarios y toma de decisiones.
- Consultores en Transformación Digital: comunicación transversal y adaptación cultural.
- Ingenieros / Científicos de Datos: traducir insights complejos en información estratégica.
- Especialistas en Ciberseguridad: resolución de problemas críticos bajo presión.
- Desarrolladores Senior / Tech Leads: guiar y motivar equipos hacia objetivos estratégicos.
El fenómeno presenta igualmente un enfoque macroeconómico. Cada año, Chile se encuentra con una escasez de más de 5.000 especialistas en tecnologías de la información, y la carencia de competencias interpersonales podría obstaculizar proyectos fundamentales de digitalización en el ámbito financiero, minero y en el sector gubernamental.
“Cuando un talento logra combinar expertise técnico con habilidades blandas, no solo accede a mejores salarios, sino que gana espacio en comités ejecutivos, influye en decisiones estratégicas y se proyecta hacia cargos C-Level”, destaca Cordier-Hüni.
La consecuencia es clara a nivel empresarial, ya que la verdadera retención se produce cuando se amalgaman las competencias blandas y la cultura de la organización. “En ese caso, la compañía hará todo lo posible por retenerlo, incluso con aumentos salariales o beneficios adicionales”, finaliza la fundadora de ADA For Solutions y socia de Kabeli.