La inteligencia artificial (IA) está experimentando un desarrollo veloz que no solo la ha llevado a impactar la vida diaria, convirtiéndola también en un recurso fundamental en el entorno laboral. Sin embargo, su potencial real y las repercusiones a largo plazo todavía están en fase de descubrimiento, creando un panorama que une oportunidades reales con retos que demandan consideración y una continua adaptación en relación con su utilización.
El estudio “IA y presencialidad: el nuevo panorama laboral” de WeWork y PageGroup revela que gran parte de los chilenos emplea este tipo de tecnologías. Un 46% de los encuestados usa la IA para resolver aspectos técnicos de sus actividades cotidianas, un 33% la utiliza para búsquedas sencillas y un 21% declara no usarla.
La investigación también arroja que el 65% de los consultados utiliza IA por iniciativa propia, mientras que solo un 5% lo hace por indicaciones o políticas formales de la empresa.
Desde WeWork ofrecen cuatro importantes recomendaciones para el uso de estas soluciones en la oficina:
- Utilizarla de forma responsable y segura: Impulsar un uso consciente de las herramientas, protegiendo siempre la información sensible y alineando su utilización con las políticas internas de cada organización.
- Potenciar el trabajo humano con apoyo tecnológico: La IA puede ser un gran soporte para optimizar procesos, pero siempre debe utilizarse como apoyo. La revisión, el análisis crítico y la toma de decisiones siguen siendo responsabilidades humanas.
- Promover la capacitación: La adopción de IA debe acompañarse con instancias de formación, permitiendo que colaboradores y líderes comprendan mejor su funcionamiento, alcances y oportunidades, y favoreciendo una integración más efectiva.
- Uso equilibrado: Si bien estas soluciones pueden ayudar a mejorar la productividad, es importante no generar una excesiva dependencia. Es fundamental definir cuándo y para qué usar la IA, ya que mantener procesos bien definidos permite un uso equilibrado de la IA en el tiempo.
Claudio Hidalgo, presidente de WeWork Latinoamérica, explica que “la conversación ya no gira solo en torno a si usar o no la inteligencia artificial, sino cómo integrar de manera ética, consciente y responsable. En este nuevo panorama laboral, el desafío para empresas y colaboradores es avanzar hacia un uso que potencie la productividad y se integre de forma natural a entornos de trabajo cada vez más flexibles y dinámicos”.






