¿Cómo se perfilan las fábricas y plantas que competirán en el año 2040? Según un reciente análisis de Accenture, la solución no dependerá únicamente de los costos y la calidad; en realidad, lograr altos niveles en estos dos aspectos será solo el comienzo. Las características que realmente marcarán la diferencia serán la versatilidad, el compromiso con el medio ambiente y la inteligencia, rasgos que Accenture denomina “hiperautomatización”.
Si las empresas logran avanzar en esta dirección, sus plantas y fábricas serán muy distintas a las actuales en 2040. Serán auto-optimizadas, impulsadas por inteligencia artificial e integrarán fluidamente robótica, gemelos digitales y supervisión humana en un ecosistema de producción inteligente e hiperautomatizado. Así, no solo podrán llevar a cabo procesos a gran escala, sino también prever disrupciones, adaptarse de manera dinámica y optimizar la producción en tiempo real, con un nivel de autonomía casi absoluto.
Para lograr la hiper-automatización de plantas y fábricas, la industria debe empezar desde ya a trabajar en cuatro aspectos principales: talento, automatización, optimización a través de la IA y digitalización.
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Talento
El 70% de los gerentes de planta encuestados por Accenture considera que el factor más crítico para el éxito es la transformación de la fuerza laboral. No obstante, el talento disponible para la industria de manufactura se está reduciendo rápidamente.
“En este escenario, será necesario establecer un nuevo modelo de desarrollo de talento que permita una capacitación continua y en tiempo real. La mayor parte de la fuerza laboral de las fábricas del futuro dejará de trabajar directamente en la producción para pasar a trabajar para la producción, lo que implica un cambio desde el trabajo manual hacia la supervisión de procesos, la toma de decisiones y la optimización. Estas personas deberán, además, participar en un ciclo constante en el que aprenden de la inteligencia artificial y junto a ella, y al mismo tiempo enseñan a la IA, a medida que la naturaleza del trabajo evoluciona. Tendrán que sentirse cómodas colaborando con sistemas de IA, operando entornos autónomos y supervisando procesos de automatización complejos”, destaca Martín Tavil, director ejecutivo para la Industria Minera de Accenture Chile.
Automatización
La automatización en el mediano plazo es una prioridad para una mayoría significativa de los gerentes de planta (63%), dadas las oportunidades inmediatas que ofrece para mejorar la eficiencia y reducir costos. Sin embargo, solo cerca del 60% de los gerentes también está priorizando innovaciones clave como los vehículos guiados autónomos (AGV), la transformación de la intralogística y la manipulación de materiales, y los robots móviles autónomos (AMR), que serán necesarios para concretar su visión hacia 2040. De hecho, pese a esa visión de largo plazo, solo el 38% apunta a la fábrica hiperautomatizada.
“Es probable que resulte más rentable actualizar y reacondicionar infraestructuras existentes, con instalaciones bien mantenidas, mediante el uso de inteligencia artificial y robots humanoides, en lugar de construir líneas de producción completamente nuevas desde cero. De hecho, los primeros adoptantes en la industria automotriz ya están probando el potencial de los robots humanoides, con resultados positivos”, asegura Tavil.
Optimización a través de la IA
El 62% de los gerentes de planta estima que la inteligencia artificial es un habilitador fundamental para todos los aspectos de las operaciones en fábricas. Sin embargo, en el corto plazo, la mayoría prioriza los procesos de mantenimiento, reparación y overhaul (MRO), la optimización logística y las eficiencias productivas. Esto tiene sentido si el objetivo fuese tan solo preparar las fábricas para operar exitosamente en los próximos años.
No obstante, en un futuro próximo, las actividades productivas se caracterizarán no solo por su eficacia, sino igualmente por su versatilidad, rapidez y habilidad para ajustarse rápidamente. Esto demandará que la inteligencia artificial enlace de manera independiente las máquinas, establezca prioridades en las tareas, asigne las cargas de trabajo y elabore secuencias de operación eficientes. Los procedimientos fundamentados en el análisis predictivo monitorearán la información proveniente de sensores y de visión computarizada, automatizando las programaciones de mantenimiento y las verificaciones de calidad mediante la identificación y previsión anticipada de fallos en los equipos y defectos en los productos.
“Para lograr ese cambio, los gerentes de planta deberán acelerar el uso de la inteligencia artificial. Sin embargo, un 38% de ellos aún se muestra reticente a aplicar IA generativa en sus fábricas. El principal obstáculo es la mala calidad y la falta de consistencia de los datos. Los gerentes de planta necesitan datos confiables para habilitar analítica en tiempo real y generar insights impulsados por IA; sin ellos, las fábricas no pueden anticiparse ni actuar de forma proactiva. Por eso, para construir la fábrica del 2040, los líderes industriales deben poner el foco hoy en los datos”, explica el ejecutivo de Accenture.
Digitalización
La fábrica hiperautomatizada se basa en la digitalización. Sin embargo, el estudio de Accenture arrojó que la mayoría de los gerentes de planta sigue enfocándose en medidas de digitalización que, en rigor, ya debiesen estar implementadas. Sus prioridades principales son las medidas de ciberseguridad (77%), seguidas por la implementación de sistemas de ejecución de manufactura (MES) (70%) y plataformas en la nube, lo que da cuenta del bajo nivel de madurez digital que presenta el sector manufacturero.
Lo alarmante es que habilidades esenciales de la planta del futuro, como los gemelos digitales de productos y máquinas, el Internet Industrial de las Cosas (IIoT) o incluso la computación en el borde, no son consideradas como prioridades fundamentales por casi la mitad de los directores de planta encuestados. No obstante, estas tecnologías forman la base digital de la fábrica contemporánea, gracias a su habilidad para simular, evaluar y mejorar los sistemas de producción en ambientes virtuales. Su falta genera separaciones, distanciando el diseño de la producción y limitando la toma de decisiones que depende de simulaciones, así como la flexibilidad operativa.
“Para 2040, las fábricas más avanzadas no serán gestionadas: serán orquestadas. La inteligencia artificial gobernará la producción en tiempo real, los gemelos digitales modelarán cada decisión antes de ejecutarla y los robots humanoides se adaptarán sin intervención humana. La manufactura y el procesamiento se convertirá en ecosistemas totalmente autónomos y sensibles a la demanda. Este futuro no es especulativo: ya está comenzando a materializarse. Las plantas y fábricas del mañana no esperarán decisiones. Las tomarán. La única elección que enfrentan hoy los líderes es si diseñarán ese futuro o si se verán obligados a adaptarse a él”, finaliza el especialista de Accenture.





