protección de datos

Expertos llaman a robustecer la confianza digital y elevar estándares en infraestructura crítica



Dirección copiada

Según un sondeo de la Alianza Chilena de Ciberseguridad y Cybertrust, apenas uno de cada cuatro ciudadanos confía plenamente en que su información está protegida.

Publicado el 12 mar 2026



Seguridad digital

En el contexto de advertencias internacionales recientes acerca de potenciales ciberataques dirigidos a compañías chilenas de telecomunicaciones y áreas estratégicas, la Alianza Chilena de Ciberseguridad (ACC) instó a incrementar rápidamente el desarrollo de habilidades locales en materia de seguridad digital, subrayando que Chile se encuentra en una etapa clave para afianzar su resistencia tecnológica y su confianza en el ámbito digital.

Los datos que han sido divulgados recientemente, los cuales originaron una indagación por parte del Ministerio Público debido a posibles intervenciones externas en tecnologías nacionales, indican una pauta mundial: la seguridad cibernética ya no se considera un asunto únicamente técnico, sino que se ha transformado en un reto estratégico para las naciones.

Pía Salas, vicepresidenta de la Alianza Chilena de Ciberseguridad, señala que “estos episodios evidencian la creciente sofisticación de las amenazas y la necesidad de avanzar desde la discusión normativa hacia la implementación efectiva de capacidades reales de protección”.

En esa misma línea, David Pereira, gerente general de Inside Security, asegura que la contingencia ratifica que sectores clave como telecomunicaciones, energía, banca y servicios esenciales deben operar bajo esquemas de seguridad reforzados y enfocados en resiliencia. “Cuando hablamos de infraestructura crítica, no solo se trata de disponibilidad, sino que de ciberresiliencia. Estos sectores deben contar con monitoreo permanente, inteligencia de amenazas integrada y equipos capaces de alertar y responder en minutos, no en días”, indica el experto.

Con la implementación de la Ley Marco de Ciberseguridad, Chile comienza un nuevo capítulo en el refuerzo de su seguridad digital. No obstante, desde la ACC destacan que el reto más importante no es legal, sino que radica en aspectos técnicos, operativos y culturales.

Para una aplicación eficaz de la normativa, la Alianza Chilena de Ciberseguridad propone tres principios fundamentales: gradualidad razonable en la adopción de las exigencias regulatorias, neutralidad tecnológica que permita innovación y adaptación continua e interoperabilidad con estándares internacionales que potencien la cooperación y la resiliencia digital.

Desde Inside Security plantean que no solo hay que enfocarse en el origen del ataque, sino en el nivel de preparación interna. Esto, dado que la seguridad digital en sectores estratégicos asegura una continuidad operacional, donde cada minuto de interrupción impacta económica y reputacionalmente. Por eso el estándar debe ser significativamente superior.

David Pereira subraya que “una red bien segmentada marca la diferencia entre un incidente acotado y una paralización masiva. Separar sistemas críticos y limitar accesos ya no es opcional. Chile no está fuera del radar global: nuestra infraestructura digital forma parte de un ecosistema interconectado y, por lo mismo, requiere estándares equivalentes a los de economías más desarrolladas”.

La Asociación Chilena de Ciberseguridad enfatiza que la protección digital no se basa solo en innovaciones tecnológicas, sino que también requiere el avance en la educación y la sensibilización del público, fomentando una cultura digital que priorice el autocuidado y la higiene cibernética.

Según el Sondeo de percepción, confianza y uso de datos personales en servicios digitales, realizado junto a Cybertrust, la confianza digital en Chile se mantiene en niveles intermedios, cerca de los 3 puntos en una escala de 1 a 5, siendo la Generación Z el grupo con menor nivel de confianza (3,02).

Asimismo, solo el 15% de las personas cree que el Estado informa cuando comparte datos con otras instituciones, apenas uno de cada cuatro ciudadanos confía plenamente en que sus datos están protegidos y el 84% considera, erróneamente, que la Ley de Protección de Datos aplica únicamente a organizaciones privadas.

Artículos relacionados