REPORTAJE

Talento TI: La brecha que redefine la competitividad en Chile



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La escasez de talento TI en Chile se consolida como un desafío estratégico para empresas, academia e industria. La demanda por perfiles especializados en inteligencia artificial, ciberseguridad, cloud y datos redefine la competitividad, mientras crecen la formación continua, el reskilling y el modelo skills over degrees.

Publicado el 19 may 2026



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Puntos clave

  • La brecha de talento TI en Chile está afectando la capacidad de las empresas para avanzar en transformación digital, innovación y productividad.
  • La demanda se concentra en perfiles especializados en inteligencia artificial, ciberseguridad, datos, cloud e ingeniería de software, junto con habilidades humanas y visión de negocio.
  • La formación continua, el reskilling, el upskilling y el enfoque skills over degrees se consolidan como respuestas clave para cerrar la brecha de habilidades digitales.
Resumen generado por IA

La escasez de profesionales tecnológicos se consolida como uno de los principales desafíos para el desarrollo del país. Mientras las empresas compiten por perfiles especializados, la academia redefine sus modelos formativos y la industria advierte sobre el impacto económico de esta brecha. En este escenario, el talento TI no solo es un recurso escaso, sino un factor estratégico para la innovación, la productividad y el crecimiento sostenible.

Brecha de talento TI en Chile: un desafío para la transformación digital

Caio Arnaes, ROBERT HALF.

El mercado laboral tecnológico en Chile atraviesa una paradoja: alta demanda, pero dificultad para cubrir posiciones clave. La búsqueda de talento especializado resulta compleja para las empresas. Según explica Caio Arnaes, Director Asociado de Robert Half Chile, la digitalización ha impulsado una necesidad creciente de especialistas en áreas críticas. “La transición hacia la digitalización y automatización se traduce en una necesidad de mayor innovación y soluciones basadas en Inteligencia Artificial, ciberseguridad y otras herramientas”. Este fenómeno no solo incrementa la demanda, sino que eleva el valor de estos profesionales.

De hecho, según la última edición de la Guía Salarial de Robert Half, un 58% de los ejecutivos considera el conocimiento en IA como una habilidad técnica clave, mientras que un 69% destaca la transformación digital como experiencia crítica para los equipos de liderazgo.

La consecuencia es evidente: perfiles altamente cotizados, con salarios que parten desde $1.300.000, pudiendo superar los $14 millones en posiciones estratégicas, y profesionales que incluso reciben múltiples ofertas laborales mientras ya están empleados.

Andrea Nieto, CHILETEC.

Más allá del mercado laboral, la falta de talento TI tiene implicancias estructurales para la transformación digital. Andrea Nieto, Vicepresidenta de Chiletec, advierte que esta brecha “es uno de los principales ‘cuellos de botella’ para el crecimiento económico de Chile”.

La ejecutiva subraya que el problema trasciende la contratación: afecta directamente la capacidad de innovar. “Cuando las empresas no logran incorporar perfiles tecnológicos, los proyectos se ralentizan, los costos aumentan y, en muchos casos, se externalizan capacidades críticas fuera del país”, afirma. Además, se reduce la competitividad del país, afectando la atracción de inversión y la productividad de sectores clave dependientes de la tecnología.

En este contexto, la transformación digital deja de ser opcional. La ejecutiva plantea que como tendencia se vislumbra que “todas las empresas de servicios terminarán siendo empresas tecnológicas por el uso intensivo de IA”, anticipando un escenario donde las habilidades digitales serán transversales a toda la fuerza laboral: todos los colaboradores serán tecnológicos.

Nuevos perfiles y condiciones para un nuevo escenario

Guadalupe Bolíbar, ACCENTURE.

A la creciente demanda se suma una redefinición del tipo de talento requerido. María Guadalupe Bolibar, HR Country Lead de Accenture Chile, plantea que hoy las compañías buscan una combinación más flexible entre conocimientos técnicos y capacidades adaptativas.

En lo técnico, siguen destacando habilidades en áreas como datos, nube, ciberseguridad, ingeniería de software e IA, pero el diferencial está en la capacidad de aprendizaje continuo. “Y ya no basta con dominar una herramienta específica: se valora cada vez más la capacidad de aprender rápido y moverse entre distintas tecnologías y desenvolverse en entornos interdisciplinarios”, señala.

La ejecutiva agrega que también crece la necesidad de perfiles capaces de conectar tecnología con resultados de negocio. Esto implica entender el impacto de las soluciones en clientes, procesos y crecimiento, integrando conocimientos en tecnología, industria, función y liderazgo, junto con certificaciones en ecosistemas clave como Microsoft, Google, AWS, SAP, Salesforce o ServiceNow, configurando perfiles técnicos con visión estratégica.

Las habilidades humanas han ganado protagonismo. Pensamiento crítico, comunicación, colaboración y criterio para trabajar con IA son hoy factores clave. En la práctica, el talento más buscado no es solo el que ejecuta, sino el que toma decisiones con tecnología y genera valor. Las industrias que lideran la contratación -banca, minería, salud y finanzas buscan desde líderes tecnológicos hasta especialistas técnicos. Según enumera Caio Arnaes, roles como CIOs, arquitectos de sistemas, DevOps, desarrolladores y analistas de datos figuran entre los más requeridos.

Pero no solo cambian los perfiles: también las condiciones laborales. Según una encuesta de Robert Half, el trabajo remoto y los esquemas híbridos se consolidan como factores clave. Un 65% de las empresas proyecta operar bajo modelos híbridos hacia 2026, mientras que el empleo por proyectos gana terreno, con un 40% de organizaciones contratando talento temporal.

A esto se suma un elemento decisivo: los beneficios. Más de la mitad de los profesionales (57%) los considera determinantes al evaluar una oferta laboral. En un mercado competitivo, el salario ya no es suficiente.

IA y redefinición del trabajo

La irrupción de la Inteligencia Artificial no solo aumenta la demanda por talento, sino que transforma profundamente los roles. Desde Accenture, María Guadalupe Bolibar explica que hoy el trabajo se está rediseñando en torno a capacidades más que a tareas rígidas, elevando el valor del talento hacia funciones de mayor criterio y potenciando la colaboración entre humanos y máquinas.

“Las organizaciones están descomponiendo los cargos en tareas específicas y vinculándolas a habilidades y valor, lo que permite integrar la IA como parte estructural de los procesos. En este escenario, ya no solo se requieren especialistas, sino profesionales capaces de incorporar la IA en su trabajo cotidiano”, asevera.

Esto incluye habilidades como interpretar datos, supervisar resultados y conectar áreas de negocio con tecnología. En consecuencia, crece la demanda por perfiles híbridos, con base técnica y entendimiento de procesos, experiencia de cliente o gestión de riesgos, definiendo puestos y estructuras organizacionales para capturar el potencial de la tecnología.

En este contexto, el foco también se desplaza desde las credenciales formales hacia las capacidades efectivas de desempeño. Según destaca la Vicepresidenta de Chiletec, la tendencia “skills over degrees” gana relevancia en Chile, priorizando habilidades prácticas y actualizadas por sobre los títulos, sin reemplazarlos, sino complementándolos con certificaciones y experiencia aplicada.

La academia frente al desafío

La velocidad del cambio tecnológico ha obligado a las instituciones educativas a replantear sus modelos, de manera de ajustar su formación a las nuevas demandas del mercado y a la constante evolución de las habilidades digitales.

Alejandra Acuña, DUOC UC.

Alejandra Acuña, Directora de la Escuela de Informática y Telecomunicaciones de Duoc UC, explica que “hoy en materia de formación pasamos de una planificación estática a un modelo de evolución permanente”, destacando el robustecimiento de las competencias tecnológicas base junto a la integración de especializaciones flexibles que se actualizan según las tendencias globales.

La Inteligencia Artificial, lejos de ser vista como una amenaza, se incorpora como una herramienta central, una suerte de co-piloto, siendo clave desarrollar en las personas no solo habilidades técnicas, sino también criterio ético y pensamiento crítico.

Además, la brecha entre formación y mercado laboral se ha reducido mediante la colaboración con la industria, incorporando certificaciones y aprendizaje en contextos reales que preparan a los estudiantes con estándares y metodologías actuales antes de egresar. “El estudiante se familiariza con los estándares de productividad y las metodologías ágiles mucho antes de titularse, reduciendo drásticamente la curva de aprendizaje al insertarse en el mundo laboral”, detalla.

En el ecosistema digital, la formación ya no termina con un título. El “reskilling” y el “upskilling” se consolidan como pilares para la empleabilidad. “El título profesional ya no es un destino final, sino un pasaporte hacia un aprendizaje de por vida”, sostiene la Directora de Duoc UC.

“Nuestra labor hoy incluye proveer micro-credenciales y programas modulares que permiten a los profesionales en ejercicio actualizarse en áreas críticas como ciberseguridad o ciencia de datos, entre otras, sin interrumpir su trayectoria”, explica.

En este sentido, la misión de la academia es cultivar la capacidad de innovar, analizar, evaluar y “aprender a aprender”, transformando el talento digital en un recurso dinámico, resiliente y capaz de reinventarse ante cada nueva ola TI.

Formación continua: El nuevo eje del desarrollo del talento

En paralelo, las empresas también están transformando sus estrategias de desarrollo. Según la profesional de Accenture, hoy el aprendizaje es continuo y estructural. “Las compañías -asevera- están dejando atrás los modelos de capacitación puntual para avanzar hacia rutas de aprendizaje permanentes”, con academias corporativas, certificaciones y formación en el trabajo como ejes centrales.

Las organizaciones están invirtiendo en programas de upskilling y reskilling para preparar a sus equipos en entornos donde la IA y la automatización son parte del día a día. Este enfoque busca construir capacidades sostenidas y alineadas con las necesidades del negocio. También están cobrando fuerza iniciativas como academias corporativas, formación personalizada y modelos de aprendizaje “on the job”.

Cerrar la brecha de talento TI no es tarea de un solo actor. Requiere una articulación efectiva entre sector público, privado y academia. “El sector público debe impulsar políticas y formación continua; la academia, actualizar sus programas con mayor agilidad; y el sector privado, participar activamente en la capacitación y desarrollo del talento como co-formador”, plantea Andrea Nieto.

La urgencia es clara: sin talento digital suficiente, la transformación tecnológica se desacelera y con ella las oportunidades de crecimiento del país.

Talento TI como eje de competitividad empresarial

El talento TI dejó de ser un área de soporte para convertirse en el núcleo de la estrategia empresarial. En un entorno donde la tecnología redefine industrias completas, contar con profesionales capacitados ya no es una ventaja competitiva, sino una condición básica para sobrevivir.

Chile enfrenta así un punto de inflexión: o logra cerrar la brecha de habilidades digitales, o arriesga quedar rezagado en la economía del conocimiento. La buena noticia es que las señales de cambio ya están en marcha. El desafío ahora es acelerar.

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