El ecosistema de ciberseguridad ha enfocado las alarmas en el Servicio de Registro Civil e Identificación, tras surgir serias dudas respecto al posible uso indebido de la Clave Única, llave maestra que permite el acceso a cientos de trámites estatales y personales.
Al respecto, César Alcacibar, fundador de Vzion y referente en la industria de seguridad informática, recalcó la necesidad de que los usuarios tomen medidas proactivas para proteger sus datos privados.
Alcacibar indica que la Clave Única representa un punto crítico de falla. Al centralizar el acceso a salud, bonos, antecedentes penales y trámites notariales, cualquier indicio de riesgo en la base de datos o en los procesos de autenticación del Registro Civil debe abordarse con la máxima urgencia. Es por ello que recomienda tomar resguardos para mantener la higiene digital necesaria: “si existe una mínima duda sobre la integridad de los accesos, la primera línea de defensa es la invalidación de las credenciales actuales”, explica el fundador de Vzion.
Para mitigar riesgos financieros y de identidad, todo ciudadano debería realizar el cambio inmediato de claves. Para ello, se debe acceder al portal oficial del Registro Civil y actualizar la contraseña de la Clave Única. Se aconseja emplear frases de seguridad o combinaciones alfanuméricas complejas que no hayan sido usadas en otras plataformas.
Asimismo, Alcacibar recomienda llevar a cabo una auditoría del historial de acceso. El sistema permite chequear cuándo y desde qué IP se ha utilizado la Clave Única. Es crucial monitorear ingresos sospechosos en horarios inusuales o desde ubicaciones desconocidas. Además, se pueden cerrar todas las sesiones activas en dispositivos que no sean de uso personal o recurrente.
Otra acción recomendable es revisar correos de confirmación de trámites en instituciones como el Poder Judicial, el SII o Fonasa, para garantizar que no se hayan realizado gestiones a nombre del usuario sin su consentimiento.
Este incidente da cuenta de la vulnerabilidad de la infraestructura crítica del Estado para el mercado nacional, donde la digitalización es una de las más altas de la región, ya que una crisis de confianza en la Clave Única podría frenar la adopción de nuevas tecnologías financieras y trámites remotos.
El experto sostiene que este tipo de eventos deben servir para que tanto el sector público como el privado agilicen la implementación de sistemas de autenticación de múltiples factores de manera obligatoria y no solo como una opción secundaria. La ciberseguridad ya no es un tema de nicho; en la economía actual, es la base que sostiene la continuidad operativa del país. El consejo es claro: no espere a ser notificado, actúe ahora, señala Alcacibar.
La infraestructura digital y la ciberseguridad deben considerarse el nuevo eje crítico para el Estado, porque el verdadero riesgo está en la preparación de la seguridad informática y optimizar la brecha entre transformación digital y gestión de riesgos.



