El rápido avance tecnológico y la creciente demanda de talento especializado está transformando el mercado laboral, contexto en el que destaca el modelo “skills over degrees”, que prioriza las habilidades por sobre los títulos académicos y se posiciona como una tendencia clave en los procesos de contratación, principalmente en sectores como tecnología, datos y ciberseguridad.
Franco Toselli, socio Comercial de IT Hunters, compañía especialista en la búsqueda y selección de talento tecnológico, explica que uno de los principales factores que impulsa este cambio es la velocidad del desarrollo tecnológico, que provoca que muchos conocimientos adquiridos en carreras tradicionales queden obsoletos en plazos cada vez más breves.
“A esto se suma la escasez de talento en áreas críticas, lo que ha llevado a las empresas a flexibilizar sus criterios de selección. Hoy, además, existe una mayor capacidad para medir habilidades concretas a través de proyectos, evaluaciones técnicas y portafolios, reduciendo la dependencia del título universitario como principal indicador de capacidad profesional”, asegura.
El especialista indica que las certificaciones y bootcamps han cobrado gran relevancia, particularmente en roles técnicos. Estas alternativas de formación, afirma, permiten adquirir conocimientos específicos en menor tiempo y con un enfoque práctico alineado a las necesidades del negocio.
No obstante, aclara que su valor depende de la calidad de la institución que las respalda, la profundidad de sus contenidos y, sobre todo, de la capacidad del profesional para aplicar lo aprendido en situaciones reales.
Toselli explica que las habilidades más demandadas en el mercado laboral actualmente combinan competencias técnicas (como, por ejemplo, análisis de datos, programación, inteligencia artificial, cloud y ciberseguridad) con habilidades blandas clave, entre ellas la adaptabilidad, el aprendizaje continuo, el pensamiento crítico y la resolución de problemas. “Este equilibrio entre conocimiento técnico y comprensión del negocio define al perfil profesional más valorado en la actualidad”, recalca.
El ejecutivo añade que los procesos de selección también han evolucionado, pues el uso de sistemas automatizados y herramientas basadas en IA para filtrar currículums ha modificado las reglas del juego.
“Hoy, un CV efectivo debe ser claro, detallado y enfocado en habilidades concretas, incorporando evidencia de logros, proyectos realizados y manejo de herramientas específicas. Más que el diseño, lo que marca la diferencia es la calidad y profundidad del contenido, capaz de responder con precisión a las interrogantes qué sabe hacer el candidato y qué resultados ha obtenido”, especifica.
Franco Toselli señala que este nuevo paradigma en el mercado laboral también plantea desafíos y oportunidades para las instituciones de educación superior: “Si bien el rol de las universidades sigue siendo relevante, el mercado laboral exige cada vez más formatos de formación flexibles, prácticos y orientados a habilidades específicas. En países como Chile, donde históricamente la educación universitaria ha sido el principal camino hacia posiciones de liderazgo, se observa una transición hacia modelos híbridos que combinan formación tradicional con alternativas más ágiles y especializadas”.
De cara al futuro, sostiene que ambos modelos coexistirán, pero con una tendencia en aumento hacia la validación de competencias reales.
“Las organizaciones que logren adaptarse a este enfoque no solo podrán cerrar brechas de talento más rápidamente, sino también construir equipos más preparados para enfrentar los desafíos de un entorno laboral en constante evolución”, finaliza el cazatalentos.






