El acuerdo busca facilitar el paso de la experimentación a la producción de IA en entornos empresariales, apoyándose en infraestructuras más densas, seguras y eficientes.
Como parte de esta estrategia, Red Hat planea ofrecer soporte desde el primer día para la plataforma NVIDIA Rubin, comenzando con una edición especializada de Red Hat Enterprise Linux optimizada para esta arquitectura. El objetivo es entregar a las organizaciones una base estable y de alto rendimiento para desplegar cargas de trabajo de IA en producción, manteniendo un modelo operativo consistente en entornos de nube híbrida.
La colaboración contempla la integración de las innovaciones de NVIDIA en todo el portafolio de Red Hat, incluyendo Red Hat Enterprise Linux, Red Hat OpenShift y Red Hat AI, con foco en mejorar la escalabilidad, la seguridad y la gestión de infraestructuras aceleradas. Esto permitirá ejecutar modelos avanzados de IA, soportar inferencia distribuida y aprovechar nuevas capacidades de cómputo diseñadas para razonamiento avanzado y sistemas agénticos.
Según ambas compañías, la combinación de las arquitecturas de NVIDIA con la plataforma Linux empresarial de Red Hat busca reducir la complejidad operativa, mejorar la eficiencia energética y ofrecer mayor previsibilidad para las empresas que están construyendo fábricas de IA y servicios basados en inteligencia artificial a gran escala.
El soporte de Red Hat para la plataforma NVIDIA Vera Rubin está previsto para coincidir con su disponibilidad general durante el segundo semestre de 2026, reforzando la apuesta conjunta por llevar la IA de alto desempeño al núcleo de las operaciones empresariales mediante tecnologías de código abierto.






