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El fantasma de la IA en Chile: empresas compran tecnología que todavía no saben usar



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Tomas Ecclefield, CEO y Fundador de Digital eXp, alerta sobre los riesgos de experimentar con inteligencia artificial sin bases que soporten la tecnología.

Publicado el 10 jun 2026



Inteligencia artificial
Tomas Ecclefield, CEO y Fundador de Digital eXp.

“La inteligencia artificial se transformó en el nuevo símbolo corporativo de modernidad. Hoy prácticamente ninguna empresa quiere quedarse fuera de la conversación. Directorios completos hablan de automatización, copilotos digitales, agentes inteligentes y transformación radical de los negocios. Pero detrás del discurso tecnológico aparece una realidad mucho menos glamorosa: la mayoría de las empresas chilenas todavía no sabe realmente qué hacer con la IA”, advierte Tomas Ecclefield, CEO y Fundador de Digital eXp.

“Y los números son brutales. Según un estudio de MAS Analytics, el 68,1% de las compañías en Chile sigue atrapada en fases de exploración o pilotos iniciales de inteligencia artificial. Más duro aún: apenas un 3,6% ha logrado escalar proyectos con resultados reales y sostenibles”, indica. “Es decir, mientras el mercado vende la sensación de una revolución tecnológica masiva, la realidad muestra que gran parte del mundo corporativo sigue jugando a experimentar”.

El ejecutivo señala que “la IA se convirtió en la nueva presión empresarial. Nadie quiere parecer atrasado. Ningún gerente quiere decir en una reunión que aún no tiene iniciativas de inteligencia artificial. Y eso está empujando a muchas organizaciones a implementar tecnología sin tener resuelto lo básico: gobernanza de datos, procesos internos, cultura digital o incluso claridad estratégica”.

Según Ecclefield, “el resultado es una especie de teatro tecnológico corporativo. Empresas llenas de pilotos, demos, workshops y pruebas internas que generan titulares, presentaciones para directorio y sensación de innovación, pero que muchas veces no cambian absolutamente nada en productividad, rentabilidad ni competitividad”.

“Porque el verdadero problema nunca fue comprar IA. El verdadero problema es que la inteligencia artificial funciona sobre datos, estructura y coordinación. Y ahí muchas organizaciones chilenas siguen operando con sistemas fragmentados, información dispersa y áreas completas que todavía no conversan entre sí. La IA no arregla desorden. Lo multiplica”.

“Por eso el gran cuello de botella hoy no es tecnológico: es empresarial. Muchas compañías están intentando implementar inteligencia artificial sobre bases que ni siquiera estaban preparadas para una transformación digital tradicional. Y el problema podría agravarse rápido”.

El especialista afirma que, “mientras las empresas todavía intentan entender cómo integrar IA, el Congreso ya discute una futura Ley de Inteligencia Artificial que elevará significativamente las exigencias regulatorias. Transparencia algorítmica, trazabilidad, supervisión de decisiones automatizadas y responsabilidad sobre uso de datos comenzarán a convertirse en temas críticos”.

Alerta que “ahí aparece otra verdad incómoda: muchas organizaciones aún no tienen claridad ni siquiera sobre dónde están sus datos sensibles, quién los utiliza o cómo circulan internamente”.

“La discusión entonces cambia completamente. La IA deja de ser una simple herramienta de eficiencia y pasa a transformarse en un riesgo operacional, reputacional y regulatorio”.

El CEO y Fundador de Digital eXp finaliza argumentando que “el mercado tecnológico probablemente seguirá creciendo. Las empresas seguirán comprando plataformas, automatizaciones y modelos generativos. Pero la verdadera diferencia competitiva ya no estará en quién tiene IA, sino en quién logra operarla con sentido estratégico. Porque hoy el peligro no es quedarse fuera de la revolución de la inteligencia artificial. El peligro es entrar mal preparado”.

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