A través de un piloto desarrollado junto a la startup AIDA Group, el laboratorio del Centro de Referencia de Salud (CRS) Cordillera Oriente mejoró la comunicación con pacientes y la gestión de información clínica empleando una herramienta digital basada en inteligencia artificial.
La iniciativa, que obtuvo el primer lugar en los Desafíos de Innovación Abierta del Encuentro ECO-SD 2025, organizado por el Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS), permitió implementar un piloto para optimizar la entrega de indicaciones de exámenes clínicos y el acceso a información técnica para los equipos de salud.
Lissette Valenzuela, directora técnica del Laboratorio Clínico del CRS Cordillera Oriente, explica que “en el laboratorio siempre tenemos que estar entregando indicaciones, muchas de ellas muy detalladas. Uno de los problemas más relevantes es que la indicación no llegue a tiempo, que no sea bien entendida o que simplemente no esté disponible”.
Desde la empresa AIDA valoran la experiencia como una oportunidad clave para validar su tecnología en un entorno real del sistema de salud. “Para nosotros como startup era muy importante validar nuestras herramientas. Estos pilotos nos permiten entender bien las necesidades de las instituciones y construir soluciones que realmente respondan a esos desafíos”, señala Jorge Salinas, CEO y cofundador de AIDA Group.
Más de 100 tipos de exámenes son procesados en el laboratorio clínico del CRS Cordillera Oriente, cada uno con requisitos específicos para la preparación del paciente, la toma de muestras, su conservación y transporte. No obstante, gran parte de esta información está desperdigada en manuales o protocolos en formato PDF, lo que dificulta su acceso oportuno.
Junto con problemas para los pacientes, esta situación también genera sobrecarga para los equipos clínicos, que deben invertir hasta seis horas semanales buscando información en documentos y manuales, lo que incrementa la posibilidad de errores en la toma o manejo de las muestras y se convierte en una de las principales causas de rechazo de exámenes.
Para enfrentar este reto, la startup AIDA desarrolló dos herramientas complementarias. La primera es un sistema de contactabilidad con pacientes, que integra inteligencia artificial generativa con el sistema de agendamiento del CRS y la plataforma WhatsApp. Así, los pacientes reciben recordatorios e indicaciones personalizadas de acuerdo con el examen que tienen programado.
“El principal desafío era que al paciente le llegaran solo las indicaciones correspondientes al examen que tenía agendado, porque cada examen tiene requisitos distintos. No es lo mismo una glicemia que un examen parasitológico, por ejemplo”, señala Valenzuela.
La segunda herramienta, denominada AIDA Lab, es un asistente de inteligencia artificial para la gestión de información documental del laboratorio, dirigido al equipo clínico. Permite cargar manuales, protocolos y documentos técnicos en un solo sistema.
“El objetivo era transformar todos esos protocolos en conocimiento activo para el equipo, con acceso inmediato a la información correcta en el momento preciso”, apuntan desde AIDA.
La plataforma actúa como un motor de búsqueda específico que hace posible localizar de manera ágil las instrucciones de cada prueba, abarcando información sobre la clase de examen, los tubos necesarios o las condiciones de transporte. Adicionalmente, el sistema está accesible a través de un sitio web con entrada directa desde la página institucional del CRS y mediante un código QR que simplifica su utilización en dispositivos móviles.
El piloto se llevó a cabo entre octubre y diciembre de 2025, permitiendo evaluar tanto el sistema de contacto con pacientes como la plataforma de gestión de información clínica. La plataforma de consulta registró durante ese periodo 1.143 visitas y resolvió más de 1.015 búsquedas de información, optimizando el tiempo del equipo de laboratorio. En cuanto a eficiencia, la digitalización del proceso permitió liberar cerca de 91 horas de trabajo, reduciendo significativamente el tiempo destinado a responder consultas o buscar información en documentos dispersos.
Paralelamente, el sistema de mensajería con pacientes mostró resultados positivos en la asistencia a exámenes. “Con solo 15 días de implementación vimos una diferencia importante: logramos más de un 95% de asistencia durante ese periodo”, subraya Valenzuela.
Según indican las encuestas aplicadas a los usuarios, la herramienta fue bien recibida. Los pacientes destacaron que el recordatorio era “justo y preciso”, “claro, corto y fácil de confirmar”, y que les permitía organizar mejor su asistencia al examen.
Desde AIDA recalcan que este tipo de soluciones también abre oportunidades de escalabilidad en el sistema de salud. “Empatizar con la organización y entender cuál es el problema real es clave para construir una buena solución”, dice Salinas.
El valor de este tipo de iniciativas también es reconocido por CENS. “Estamos muy contentos y satisfechos con los resultados de este piloto, que demuestra cómo la colaboración entre el sector salud y el ecosistema emprendedor puede traducirse en soluciones concretas para desafíos reales. Estas sinergias virtuosas son clave para avanzar de manera efectiva en la transformación digital del sistema de salud”, señala Roberto Campos, líder de Ecosistema de CENS.
Después de los resultados del proyecto piloto, el CRS Cordillera Oriente está analizando la viabilidad de integrar este tipo de herramientas de inteligencia artificial de manera continua, con la meta de reforzar la comunicación con los pacientes y los equipos médicos, optimizar la gestión de la información del laboratorio y progresar en la digitalización de sus procedimientos.






