observabilidad

Gestión eficiente de sistemas



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En un escenario donde las aplicaciones son vitales para el negocio y las amenazas cibernéticas son constantes, la capacidad de supervisar, analizar y optimizar el rendimiento de sistemas y redes es esencial.

Actualizado el 31 oct 2023



Gestión eficiente de sistemas – Observabilidad


Iniciamos esta nota bajo el siguiente supuesto: nos encontramos con una de nuestras aplicaciones principales presentando fallas, por lo que el impacto podría ser significativo en función de esta para el negocio. Bajo este escenario, se despliegan una serie de factores que se podrían presentar como: pérdida de datos, pérdida de ingresos, incumplimiento de acuerdos de nivel de servicio (SLA), daños a la reputación, riesgos legales, etc. Estos son algunos de los puntos relevantes identificados para el impacto, ya que podría tener un efecto relevante en múltiples aspectos de la operación y, sin duda, para el éxito del negocio.

Ya mencionado el punto anterior, nos preguntamos “¿Qué pudo haber ocurrido?”. El origen que gatilló este incidente podría ser producto de varios factores: un ataque a nuestros sistemas, dada una vulnerabilidad no identificada; un “bug” del sistema, una caída del servidor, un fallo en la red, trabajos no autorizados, un problema de hardware o software, entre varias otras posibilidades. Definitivamente, no sabemos cuál ha sido el origen de la incidencia.

Desde hace algunos años, las empresas dependen en gran medida de sistemas y redes para operar y, por supuesto, brindar cada uno de sus servicios a sus colaboradores y clientes. El monitoreo a sistemas y redes toma cada vez más importancia y fuerza debido a la necesidad de supervisar el rendimiento, la seguridad y la disponibilidad de sus sistemas.

¿Qué es la observabilidad?

La observabilidad se basa en tres pilares fundamentales para la recolección de datos, utilizando métricas, registros y trazas como base, los que permiten a los administradores y desarrolladores comprender el estado y el comportamiento del sistema en tiempo real. La observabilidad es esencial para la detección, el diagnóstico y la resolución de problemas, así como para la mejora continua del rendimiento y la eficiencia de un sistema.

Las áreas como NOC y SOC son las responsables de cumplir a gran cabalidad lo que respecta el monitoreo desde el punto de vista efectivo.

A continuación, se destacan algunos puntos clave sobre la importancia para la observabilidad de todos los sistemas de la organización:

Detección temprana de problemas: El monitoreo permanente de sistemas y redes permite identificar problemas y anomalías en una etapa temprana, lo que es fundamental para evitar que los problemas se conviertan en fallas graves que puedan interrumpir la continuidad operativa de la empresa.

Mantenimiento proactivo: El monitoreo de sistemas y redes no sólo se trata de identificar problemas, sino también de abordarlos de manera proactiva. Los equipos de TI pueden tomar medidas correctivas antes de que ocurran interrupciones no planificadas, lo que ahorra tiempo y recursos.

Optimización del rendimiento: El monitoreo proporciona datos en tiempo real y tendencias históricas que permiten evaluar y mejorar el rendimiento de los sistemas. Esto es esencial para garantizar que los recursos se utilicen de manera eficiente y que se cumplan los objetivos de rendimiento.

Planificación de la capacidad: Con datos precisos sobre el uso de recursos, el monitoreo de sistemas y redes facilita la planificación de la capacidad. Esto permite anticipar las necesidades de recursos y escalar la infraestructura de manera adecuada para satisfacer la demanda actual y futura.

Seguridad cibernética: El monitoreo de sistemas y redes incluye la detección de actividades sospechosas y posibles amenazas cibernéticas. Es una parte fundamental de la estrategia de seguridad de una organización y permite tomar medidas para proteger la red y los datos.

Cumplimiento normativo: En muchos sectores, existen regulaciones y normativas que exigen el monitoreo de sistemas y redes para garantizar la seguridad y la integridad de los datos. El cumplimiento de estas regulaciones es esencial para evitar sanciones legales y financieras.

Toma de decisiones informadas: El monitoreo proporciona datos críticos para la toma de decisiones informadas. Los administradores y los equipos de TI pueden basar sus decisiones en datos concretos en lugar de suposiciones, lo que conduce a una gestión más efectiva.

Reducción de costos: La detección temprana de problemas y la optimización del rendimiento a través del monitoreo pueden ayudar a reducir los costos operativos y de mantenimiento. Evitar interrupciones no planificadas y mejorar la eficiencia es esencial para la rentabilidad de una organización.

Mejora de la experiencia del usuario: El monitoreo garantiza una mejor experiencia del usuario al minimizar las interrupciones y los problemas. Esto conduce a una mayor satisfacción del cliente y a una mayor confianza en los servicios.

Automatización y escalabilidad: El monitoreo es un componente clave de la automatización y la escalabilidad. Permite establecer reglas y acciones automáticas para abordar problemas, reduciendo la necesidad de intervención manual y facilitando la gestión de sistemas en crecimiento.

Un aliado importante en estos momentos y que se complementa de manera muy eficiente es la inteligencia artificial (IA), ya que, como se indicó anteriormente, la observabilidad se relaciona con la capacidad de recopilar datos, metadatos, supervisión de métricas y registros relevantes. Por lo tanto, la IA aporta un conjunto de capacidades avanzadas para poder analizar los registros y eventos, realizar detecciones anómalas, generar informes y llevar a cabo un análisis avanzado, automatizar respuestas y modelos predictivos, ayudar a gestionar la creciente complejidad de los sistemas modernos al proporcionar una visión integral y detectar problemas en tiempo real en entornos altamente distribuidos y escalables, entre otros.

Conclusión

La observabilidad en redes y sistemas para una organización es fundamental en el contexto de prevenir una falla o tomar acciones. Destacamos los posibles impactos negativos de un incidente en términos de pérdida de datos, ingresos, cumplimiento de acuerdos de nivel de servicio, daños a la reputación y riesgos legales. La observabilidad va más allá, pues busca tener una visión completa de un sistema de tecnologías de información mediante la recopilación y visualización de datos con el análisis de eventos que facilita la toma de decisiones de manera efectiva y rápida.

Se enumeraron una serie de puntos claves sobre la importancia de la observabilidad, que incluyen la detección temprana de problemas, el mantenimiento proactivo, la optimización del rendimiento, la planificación de la capacidad, la seguridad cibernética, el cumplimiento normativo, la toma de decisiones informadas, la reducción de costos, la mejora de la experiencia del usuario y la automatización.

Destacamos el rol de la inteligencia artificial (IA) como aliado importante en el monitoreo, ya que puede ayudar en la recopilación y el análisis de datos, la detección de anomalías, la generación de informes y la automatización de respuestas, entre otras capacidades avanzadas.

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