“No cabe duda que la economía digital no solo está transformando industrias; está redefiniendo la forma en que se crea valor. Particularmente, en el mundo del marketing y la creatividad, la Inteligencia Artificial (IA) permite hoy diseñar campañas que aprenden en tiempo real, anticipan comportamientos y dialogan con audiencias cada vez más diversas, por lo que los algoritmos ya no son herramientas accesorias; forman parte del corazón estratégico de las decisiones. Y cuando la tecnología ocupa ese lugar surge una pregunta inevitable: ¿quiénes están construyendo ese nuevo lenguaje económico?”, sostiene Mariana Pardo, Chief Creative Officer (COO) de WISE Innovation Studios, en una columna de opinión en la que aborda la relevancia de integrar talento femenino en la industria tecnológica.
Para la ejecutiva, “esta pregunta nos lleva a revisar algunas cifras. En Chile, las mujeres representan más de la mitad de la matrícula en educación superior, pero su presencia disminuye de manera significativa en las carreras que alimentan directamente esta transformación digital. Solo el 20,8% de quienes ingresan a primer año en áreas STEM son mujeres y apenas el 27,3% se titula en estas disciplinas. Y aunque en investigación científica la participación femenina alcanza el 40,4%, la brecha sigue siendo evidente si se considera que la IA y el análisis de datos son actualmente motores centrales del crecimiento”.
“Tal debate no es meramente estadístico ni simbólico. ¿La razón? La Inteligencia Artificial no es neutra; responde a los criterios, preguntas y prioridades de quienes la diseñan, y en mi experiencia a la hora de liderar equipos que desarrollan campañas disruptivas apoyadas en IA, resulta evidente que la diversidad amplía la lectura de los datos, enriquece la interpretación cultural y mejora la toma de decisiones. Cuando las miradas son homogéneas, las soluciones también lo son. En cambio, cuando se integran perspectivas distintas, la innovación gana profundidad y precisión”.
Pardo indica que con esto quiere decir que “la economía digital exige comprender realidades múltiples y anticipar cambios sociales con sensibilidad y rapidez. Las mujeres participan activamente en esos procesos, pero su ausencia en el diseño de soluciones tecnológicas no es menor, pues implica perder talento, capacidad analítica y oportunidades de crecimiento. ¿Puede un país entonces aspirar a liderar en transformación digital si una parte sustantiva de su capital humano sigue subrepresentada en los espacios donde se toman decisiones estratégicas?”.
“Es un planteamiento interesante, porque el desafío no se limita al acceso a carreras tecnológicas. Se relaciona con la permanencia, el desarrollo profesional y el liderazgo efectivo en áreas donde se define el rumbo de la innovación. Y en este panorama persisten estereotipos, brechas en referentes visibles y estructuras organizacionales que no siempre facilitan trayectorias sostenidas. De ahí que superar estos obstáculos requiere una acción decidida de la industria, de las instituciones educativas y de las propias empresas que compiten en entornos digitales cada vez más exigentes”.
A modo de conclusión, la Chief Creative Officer (COO) de WISE Innovation Studios apunta que “en el marco del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, dicha reflexión adquiere una dimensión crucial. Y es que integrar plenamente el talento femenino en IA no es una consigna anual ni una declaración reputacional; es una condición para fortalecer la competitividad y construir una economía digital más robusta. Si el futuro se está escribiendo en código, es fundamental que ese código incorpore todas las miradas posibles, porque avanzar en esta senda no solo es justo, es inteligente”.






