Con la irrupción de la inteligencia artificial generativa, la manera en que los usuarios acceden a la información está cambiando. Las respuestas ya no provienen de buscadores tradicionales, sino de plataformas que sintetizan contenidos, reduciendo el tráfico directo hacia sitios web y redes sociales. En este escenario, destacar entre las respuestas que entrega la IA se ha convertido en un desafío estratégico para las empresas.
Nicolás Silva, director de Tecnología de Asimov Consultores, asegura que “el cambio no es menor. Hoy las marcas ya no compiten solo por aparecer en los primeros resultados de búsqueda, sino por ser parte de las respuestas que construyen los modelos de inteligencia artificial”.
Para el especialista, este nuevo contexto exige una evolución en la forma de generar contenido y posicionar la información. “Las empresas deben enfocarse en construir contenido de calidad, estructurado y confiable, que pueda ser fácilmente interpretado y utilizado por sistemas de IA”, indica.
En esa línea, Silva, quien es ingeniero civil de la Universidad de Chile y máster en TI de la Universidad de Carnegie de Estados Unidos, identifica algunas claves que permiten optimizar la visibilidad digital en esta nueva era:
- Contenido profundo y confiable. Más que volumen, hoy prima la calidad. “La IA prioriza fuentes que demuestran expertise y consistencia. No se trata de publicar más, sino de publicar mejor”, señala.
- Estructura clara y lenguaje accesible. Los contenidos bien organizados, con subtítulos, definiciones y datos concretos, tienen mayores probabilidades de ser recogidos por sistemas automatizados.
- Presencia multicanal. “No basta con un buen sitio web. Es fundamental que la información esté disponible en distintos formatos y plataformas, desde redes sociales hasta repositorios especializados”, agrega.
- Actualización constante. La vigencia del contenido es clave. Información desactualizada pierde relevancia tanto para usuarios como para algoritmos.
- Autoridad digital. La reputación online, a través de menciones, backlinks y presencia en medios, sigue siendo un factor determinante.
Este cambio también influye en las estrategias de marketing digital. “Estamos viendo cómo las organizaciones pasan de una lógica centrada en SEO tradicional a una más integral, donde la pregunta es cómo ser una fuente confiable para la IA”, explica Silva. En este nuevo entorno, las empresas que logren adaptarse no solo mantendrán su visibilidad, sino que podrán reforzar su posicionamiento de marca.
“La inteligencia artificial no elimina la necesidad de contenido, la eleva. Obliga a las organizaciones a ser más rigurosas, más claras y más útiles para sus audiencias”, concluye el director de Tecnología de Asimov Consultores.



