La acelerada digitalización de las organizaciones, el avance de la IA y la necesidad de procesar información cada vez más cerca de donde se genera están impulsando una nueva etapa para la infraestructura crítica.
En este contexto, los data centers modulares han comenzado a ganar protagonismo como una opción capaz de responder con mayor rapidez, flexibilidad y eficiencia a las nuevas demandas tecnológicas. Destacados actores analizaron el presente de este mercado, sus oportunidades y los desafíos que enfrenta Chile, en la reciente Mesa de Trabajo de Revista Gerencia.
Chile atraviesa un momento clave en materia de infraestructura digital. La creciente demanda de procesamiento, sumada al avance de tecnologías como Inteligencia Artificial, automatización industrial e Internet de las Cosas (IoT), está impulsando nuevos requerimientos que exigen arquitecturas más ágiles y cercanas al usuario.

Para Enzo Picero, Gerente General de Grupo ZGH, este crecimiento ya es evidente, especialmente en industrias donde la operación requiere contar con infraestructura local y disponible en tiempos reducidos. Según explica, proyectos de energía renovable han comenzado a demandar soluciones capaces de instalarse rápidamente cerca de sus operaciones, sin depender exclusivamente de grandes centros urbanos. No tienen el tiempo de hacer una tremenda licitación o una construcción tradicional; necesitan este concepto modular.
“Me atrevería a decir que esto ha explotado un 300% en los últimos 12 meses”, señala y agrega que esta tendencia responde también a la necesidad de procesar información cerca de la fuente donde se genera, especialmente en ambientes críticos donde la latencia puede impactar directamente la operación. “Necesitan tener un data center con toda la infraestructura al lado. No pueden depender de si se cortó la fibra o si hubo un problema de conectividad”, comenta.

En este contexto, Elisa Sepúlveda, Product Sales Manager de Everpure en Adistec, destaca que el crecimiento de este mercado está directamente relacionado con la evolución de la IA y las nuevas necesidades de procesamiento. A su juicio, Chile cuenta con ventajas importantes para aprovechar esta oportunidad gracias a sus niveles de conectividad y desarrollo tecnológico.
La disponibilidad energética también aparece como un factor determinante para el desarrollo de esta industria. Esteban Muñoz, Gerente de Desarrollo de Negocios de Data Centers Modulares de Huawei, sostiene que Chile posee una posición favorable, pero enfrenta el desafío de aprovechar mejor sus capacidades. “La disponibilidad energética en Chile es fundamental y hoy el desafío está en cómo lograr que esa energía llegue a los puntos donde se necesita”, explica.

En ese contexto, destaca el avance de los sistemas de almacenamiento energético (BESS), que permiten complementar las nuevas demandas de infraestructura digital con modelos más eficientes y sostenibles.
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Modularidad: Crecer según la demanda y acelerar la implementación
A diferencia de los modelos tradicionales, donde los proyectos pueden requerir largos períodos de diseño, construcción e implementación, la arquitectura modular permite desplegar capacidad de procesamiento de forma progresiva, acercando la infraestructura a industrias, operaciones remotas y nuevos ecosistemas digitales.
Uno de los principales atributos de este modelo es su capacidad para responder al ritmo actual de evolución tecnológica. En un escenario donde los requerimientos cambian rápidamente, construir grandes infraestructuras pensando en necesidades futuras puede generar riesgos de inversión y problemas de adaptación.

Para Nilson Parra, RCDD / NTS / DCDC, Territory Manager Data Center & Central Office de CommScope, la modularidad representa una respuesta directa a estos nuevos ciclos tecnológicos.
“La modularidad responde a la necesidad de bajar costos. ¿Por qué construir un tremendo data center si no lo voy a poblar inmediatamente? Puedo partir con uno pequeño y crecer a medida que necesite”, explica y agrega: “Muchos data centers se construyeron con cable categoría 6 y fibra multimodo, pensando que la tecnología no cambiaría. Pero esta cada vez cambia más rápido e incluso las topologías actualmente ya no son las mismas que antes”.

El ejecutivo añade que este enfoque permite enfrentar de mejor manera esta rápida evolución. Componentes, arquitecturas y requerimientos de conectividad cambian constantemente, por lo que contar con estructuras flexibles facilita futuras actualizaciones sin tener que rediseñar completamente la infraestructura. “Con la modularidad es más fácil reemplazar componentes y seguir evolucionando sin grandes inversiones futuras”, sostiene.
Desde la mirada de Claudio Padilla, Gerente General de Itelogic, este concepto no debe limitarse únicamente a la idea de un contenedor físico. Hoy, la modularidad está presente incluso en grandes desarrollos de infraestructura crítica, por ejemplo, en estructuras gigantescas que podemos ver en China. “La modularidad está al servicio de la arquitectura y del proyecto”, explica.
Según comenta, grandes desarrollos internacionales ya están adoptando modelos basados en componentes modulares, permitiendo acelerar los tiempos de construcción y desplegar infraestructura en lugares donde antes habría sido complejo hacerlo.
“La modularidad también permite llegar a sectores no convencionales, quizás no tan idóneos, pero donde existe disponibilidad eléctrica. Un ejemplo es el entorno del proyecto Stargate en Estados Unidos, que aprovecha energía generada a partir del gas que antes se perdía para impulsar una infraestructura de data center a gran escala”, detalla.
Eficiencia y nuevos retos para una infraestructura crítica sostenible
A medida que aumenta la demanda de procesamiento y almacenamiento de datos, la eficiencia energética se ha convertido en un elemento central dentro del diseño de nueva infraestructura.
La llegada de aplicaciones basadas en Inteligencia Artificial está elevando las exigencias de potencia, refrigeración y continuidad operacional, impulsando nuevas formas de abordar los proyectos. En este escenario, los data centers modulares buscan responder no solo con rapidez de despliegue, sino también con diseños más eficientes y adaptables a distintos entornos.
Desde la mirada de Adistec – Everpure, Elisa Sepúlveda destaca que el almacenamiento cumple un rol clave dentro de esta evolución. “En los data centers modulares, el almacenamiento es un habilitador clave que debe equilibrar eficiencia de espacio, consumo energético y gestión térmica. La tendencia apunta a soluciones de alta densidad, escalables y resilientes, capaces de operar en entornos exigentes y garantizar la disponibilidad de los datos incluso ante escenarios de conectividad variable”, explica.

Araceli Alegría, End User Field Sales de Schneider Electric, señala que el concepto de modularidad viene hace tiempo, aunque quizás no se había implementado masivamente por un tema de demanda. Hoy el escenario está cambiando, impulsado por nuevas necesidades de procesamiento y almacenamiento. “El sector TI no es el único que hoy solicita esta demanda de datos; también el mundo OT”, indica, destacando que industrias como minería, energía y manufactura requieren cada vez más capacidad para monitorear, analizar y gestionar sus operaciones.
A su juicio, este crecimiento responde a que hoy distintas áreas de una organización requieren capturar y administrar información para optimizar sus procesos, cumplir nuevas exigencias y avanzar hacia una operación más eficiente. “Todo requiere datos, no solo en IT y OT. Hoy tenemos también leyes de eficiencia energética y para eso se necesita administrar información”, comenta.
Y este crecimiento también desafía a la infraestructura que soporta estas nuevas demandas. “Ya estamos en 20 kW por rack y va creciendo, lo que nos enfrenta a todos a nuevos retos tanto en servidores como en infraestructura crítica para el almacenamiento de datos”, agrega.

La necesidad de mayor capacidad en menor espacio también está cambiando los requerimientos asociados a sistemas de respaldo energético. Para Cristian Artal, Director de Cuentas Estratégicas en Vertiv, la tendencia apunta hacia soluciones más compactas e integradas. “Se busca concentrar la UPS y la distribución para tener menos componentes dentro de la solución. Mientras menos componentes tenga la caja interna, mejor”, explica.
En la misma línea, Richard Rebolledo, Gerente General de Powertec, resalta que el concepto modular también se refleja en la infraestructura de soporte, donde la posibilidad de crecer progresivamente resulta fundamental. “Aplica el mismo concepto: modularidad y capacidad de crecimiento en el tiempo. Se busca partir con una inversión inicial y, si el negocio aumenta, agregar módulos de potencia o en paralelo”, indica.

Desmitificar los data centers
Junto con las oportunidades también aparecen nuevos desafíos técnicos y regulatorios. Los participantes coinciden en que muchas veces existe desconocimiento sobre cómo funcionan realmente estas infraestructuras, generando barreras que pueden retrasar proyectos. Uno de los ejemplos más frecuentes tiene relación con los mitos sobre el consumo de recursos. El profesional de Grupo ZGH señala que todavía existen percepciones equivocadas respecto al impacto de los data centers, especialmente en temas como el uso de agua.
“El desafío es explicar técnicamente cómo funcionan estas soluciones. Muchas veces las decisiones se frenan por desconocimiento más que por un problema real de la tecnología”, plantea. El ejecutivo recuerda experiencias internacionales donde data centers modulares instalados en zonas frías han permitido reutilizar el calor generado por los equipos para calefaccionar ciudades. Esta lógica, agrega, también podría aplicarse en otros escenarios, transformando un residuo energético en un recurso aprovechable y mejorando la eficiencia general de la operación.
“Desde mi experiencia en la Asociación Chilena de Data Centers, se están impulsando iniciativas para educar sobre el impacto real de estas infraestructuras en la comunidad, desmitificar temas como el uso excesivo de agua y agilizar la permisología para desarrollar estos proyectos en Chile”, añade el ejecutivo de Vertiv.
Adicionalmente, la profesional de Schneider Electric advierte que el ritmo de avance de la industria también exige actualizar las condiciones que acompañan su desarrollo. “Las leyes que regulan las reglas del juego están al debe. Fueron trazadas hace años y no han cambiado, mientras el mercado avanza a otra velocidad”, sostiene.
Edge e IA: Hacia un nuevo modelo de procesamiento distribuido
Mirando hacia los próximos años, se proyecta que los data centers modulares tendrán un rol cada vez más relevante en la expansión del Edge Computing y en la necesidad de acercar el procesamiento de datos a usuarios, dispositivos y operaciones críticas.
La IA está modificando las arquitecturas tradicionales, ya que muchas aplicaciones requieren menor latencia y mayor capacidad disponible cerca de donde se generan los datos.
Para el ejecutivo de CommScope, esta evolución será progresiva y estará marcada por distintos ejes. “Primero están los hyperscale, después viene el modelo multitenant y luego el Edge. Cada vez los ciclos son más cortos; antes hablábamos de años y hoy hablamos incluso de meses”, señala.
Muchos mercados tradicionales de data centers de hiperescala y multitenant ya alcanzaron sus límites por disponibilidad de energía confiable, impulsando la búsqueda de nuevas ubicaciones con energía estable, terrenos disponibles y mejores condiciones operacionales. En este escenario, Latinoamérica y Chile aparecen como polos atractivos, no solo para responder a la demanda local, sino para entregar servicios a otros mercados mediante infraestructura de conectividad internacional. Luego se necesita acercar el procesamiento al usuario mediante modelos Edge y soluciones modulares. La baja latencia será clave, especialmente con el avance de la Inteligencia Artificial, ya que el procesamiento, almacenamiento y toma de decisiones deberán ocurrir cada vez más cerca de donde se generan los datos.
El ejecutivo advierte que, si bien Chile cuenta con una posición destacada dentro de la Región, la velocidad del cambio obliga a mirar permanentemente hacia adelante. “La tecnología también nos puede pasar por encima si seguimos usando las mismas prácticas de siempre y pensando solo en los requerimientos presentes y no mirando al futuro”, enfatiza.
Desde Huawei, Esteban Muñoz coincide en que la clave está en comprender que cada organización tiene necesidades distintas y que la infraestructura debe adaptarse al negocio.
“No debemos olvidar que los clientes buscan proteger su ‘core’ de negocio. El requerimiento dependerá mucho de la industria y de lo que cada operación requiera”, explica. “Hoy las necesidades son muy variadas. Pueden ser tan básicas como liberar espacio en un edificio, sacando un data center tradicional e instalando uno modular contenerizado fuera de la operación”, agrega.
Para el ejecutivo de Powertec, “todo nace del dato. Venimos de un mundo analógico y hoy estamos en uno digital, donde necesitamos procesar la información de otra forma. Eso hay que abordarlo, ya sea con micro data centers o data centers modulares en distintos puntos”.
En este escenario, donde el volumen de información y las necesidades de procesamiento varían según cada operación, industrias como minería, energía, telecomunicaciones, retail y manufactura aparecen como sectores donde estas soluciones podrían tener una adopción creciente, al requerir infraestructura más cercana, continuidad operacional y capacidad de adaptación.

Más que tecnología: Conocimiento y colaboración como claves
Aunque la tecnología avanza rápidamente, los especialistas coinciden en que uno de los principales retos estará en preparar al ecosistema para aprovechar correctamente estas capacidades.
La capacitación, la planificación temprana y el trabajo conjunto entre clientes, integradores y fabricantes serán claves para evitar errores de diseño y responder a las nuevas exigencias. Para Enzo Picero, uno de los aspectos fundamentales será fortalecer el conocimiento técnico de todos los actores involucrados.
Esta visión es compartida por Nilson Parra, quien advierte que conceptos como Inteligencia Artificial o infraestructura de nueva generación muchas veces se utilizan sin comprender completamente sus implicancias técnicas. En este sentido, los participantes destacan que el éxito de los próximos proyectos no dependerá únicamente de contar con nuevas tecnologías, sino también de diseñarlas correctamente, entender las necesidades reales del negocio y proyectar infraestructuras capaces de evolucionar, así como de actualizar los marcos regulatorios y fortalecer la colaboración entre empresas, autoridades y distintos actores del ecosistema.
Los data centers modulares aparecen así como una pieza clave dentro de esta transformación: una respuesta a un mundo donde la velocidad, la eficiencia y la capacidad de adaptación serán determinantes para sostener el crecimiento digital.



