Ante un contexto laboral en continua metamorfosis, el modelo de trabajo híbrido se posiciona como una de las principales respuestas a las nuevas demandas de bienestar, flexibilidad y equilibrio de los trabajadores. Este esquema, más allá de ser una tendencia que combina trabajo remoto y presencial en distintas proporciones, se ha transformado en una solución concreta para minimizar los niveles de estrés y optimizar la experiencia laboral.
Según el reciente estudio “IA y presencialidad: el nuevo panorama laboral”, elaborado por WeWork y PageGroup, un 55% de los trabajadores en Hispanoamérica prefiere ir a la oficina entre uno y dos días y el 45% restante prefiere asistir tres días o más.
El reporte da cuenta que las empresas ya han afrontado este tema, pues un 75% ya ha definido políticas sobre el trabajo presencial, mientras que el 25% restante de los encuestados mantiene la presencialidad como opcional.
El estrés relacionado con horarios prolongados, desplazamientos extensos y falta de libertad ha llegado a ser uno de los retos más significativos para las corporaciones. En este escenario, el modelo de trabajo híbrido apoya las posibilidades de crecimiento profesional, contribuye al bienestar mental, facilita la gestión del tiempo, disminuye la fatiga emocional y promueve una cultura empresarial más comprensiva y enfocada en las personas.
La investigación reveló, además, que el modelo de trabajo híbrido impacta positivamente la experiencia laboral -particularmente en cuanto al equilibrio entre la vida personal y profesional- y contribuye a una mayor productividad y mejor dinámica de trabajo en equipo.
La Head of People para el Cono Sur de WeWork, Romina Diepa, señala que el bienestar laboral se vincula hoy directamente con la capacidad de las organizaciones de ofrecer modelos de trabajo flexibles y adaptables a las diversas necesidades de sus equipos. “Lo que observamos es una evolución estructural en la forma en que operan los negocios, transversal a compañías de todos los tamaños. Quienes no incorporen esta mirada corren el riesgo de desconectarse de las nuevas expectativas del talento”, asevera.
En este contexto, los espacios de trabajo asumen un rol estratégico en la implementación de modelos híbridos exitosos. Más que un espacio físico, las oficinas se transforman en entornos que promueven la colaboración, la concentración y la interacción entre equipos, adaptándose a distintas dinámicas y necesidades organizacionales.
Desde WeWork enfatizan que el avance del trabajo híbrido está relacionado con entornos creados para proporcionar flexibilidad, eficacia y una experiencia completa para los individuos. Este enfoque responde a una transformación más amplia en el ámbito laboral, donde las empresas buscan alternativas que promuevan el bienestar, la productividad y el crecimiento del talento a largo plazo.






